Una vacuna reduce el nivel de virus en personas con VIH

Mantener a raya al virus del  gracias a los  modernos ha sido un gran avance. Sin embargo, aunque se alcancen niveles indetectables, para mantenerlo a raya hay que tomarlos toda la vida, lo que desgasta la salud del paciente y, además, supone un importante gasto, unos 8.000 euros anuales. Por eso, sería un gran avance conseguir una vacuna terapéutica que evitase la proliferación del virus al dejar de tomar antiretrovirales.

En ello trabajan los investigadores del programa catalán , que acaban de anunciar buenos resultados con una vacuna diseñada a partir de células dendríticas de los propios pacientes que fueron “reeducadas” en contacto con virus también extraídos del paciente, según explica Josep María Gatell, investigador del IDIBAPS-Hospital Clínic que encabeza el trabajo. Las células dendríticas son las encargadas de “informar” a los linfocitos  para que aniquilen al virus, explica Felipe García, del servicio de Enfermedaes Infecciosas del mismo centro. Si la información es correcta, los linfocitos no atacan al virus. Reeducándolas e inyectándoselas de nuevo al paciente se logra que lo aniquilen.

En el ensayo en fase I han participado 24 personas que por motivos diversos no tomaban antirretrovirales. A una mitad se les administró la vacuna en tres dosis espaciadas, y a la otra mitad se le dió placebo. Pasado un año, entre la mayoría de quienes recibiron la vacuna, los niveles del virus eran tres veces menores y la actividad de su sistema inmune había mejorado considerablemente.

Aunque el ensayo no es concluyente, los buenos resultados invitan a ser optimistas ante el nuevo ensayo que está en marcha y que se corresponde con la estrategia que se seguiría si se llegase a aplicar rutinariamente: administrar primero antiretrovirales para bajar los niveles del virus y luego la vacuna, para que no vuelvan a aumentar. Se les ha administrado ya a 36 pacientes. Ahora solo queda dejar pasar el tiempo e ir recogiendo datos. Los investigadores creen que a finales de año ya tendrán resultados.

Desde el punto de vista económico, la vacuna sería mucho más barata que el tratamiento, explica García. Costaría entre 2.000 y 3.000 euros (frente a los 8.000 que cuesta cada año el tratamiento) y, aunque no se sabe aún cuando sería necesario dar una dosis de recuerdo, no sería anual. El programa HIVACAT tiene como objetivo desarrollar vacunas terapèuticas y prevenctivas contra el VIH. Codirigido por Bonaventura Clotet, de Can Ruti, y Josep María Gatell, del Clínic, cuenta con el apoyo de la Obra Social Fundacion La Caixa, laboratorios Esteve y la Generalitat de Cataluña.

Fuente: El País


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