Resultados y conclusiones

Resultados y conclusiones

A lo largo de la investigación observé que gracias a la calidad de información y a los vínculos y redes que se crean dentro del entorno social (familiares, amigos y grupos de apoyo), los informantes han logrado mantener estable su salud ya que les ayuda a mantener un mayor cuidado en la salud, tranquilidad emocional y apoyo económico.

Cuando alguno de los informantes estuvo delicado de salud quien cuidaba de ellos era la madre, la hermana o la cuñada, así, la familia es un espacio productor y transmisor de pautas y prácticas culturales y un lugar donde se busca organización, apoyo y cooperación, incluyendo el factor de atención y cuidado en el desarrollo de la salud-enfermedad (Tuirán 1993 ; Arizpe 1989).

Así, considero como Ornish (1999), que el apoyo social, las relaciones tanto familiares, como de amistad y compañerismo, son importantes dentro de la vida cotidiana, ya que cuando uno se siente querido, alimentado, procurado y cercano a alguien, se tienen muchas más posibilidades de mejorar la calidad de vida y el estado de salud.

Por otro lado encontré, que en mayor o menor medida, la mayoría de los informantes generan, en algún momento de su infección, acciones de autoaislamiento, en este sentido, se observó que uno de los casos mostraba cierta indiferencia por crear redes sociales de amistad y de apoyo ya que podían comprometerlo a revelar su situación de salud.

En este contexto, debo considerar que hacer un estudio sobre el VIH incluye invariablemente al cuerpo, que no sólo es un receptor de atributos o categorías, es también un organismo afectado, un objeto que cambia de valor conforme asume una nueva significación. Por tanto, cada informante construye una nueva significación de su realidad identificándose a partir de la manera en cómo se concibe.

En el caso de las personas diagnosticadas como seropositivas, el cuerpo juega una doble significación, por un lado es un cuerpo “insano”, una estructura frágil que demanda atención y cuidado, por otro, es un depositario de sensaciones, acciones y sentimientos que permanecen ocultos bajo la estigmatización y el apremiante deseo de estar “saludables”.

Así, los cuerpos de los informantes se reinterpretan, se viven, se sienten y se experimentan en el padecimiento. De esta forma en el cuerpo se construyen la identidad, que en este caso, proporciona una equivalencia desacreditada ya que el cuerpo está sujeto y moldeado por un aquí y un ahora.

El cuerpo es una unidad en donde conviven placeres, gustos, enfermedades y dolores, un cuerpo con propiedades positivas, negativas y neutras.

Por lo que se refiere a la investigación del VIH desde una perspectiva antropológica, se puede hacer notar que el estudiar a las personas seropositivas a partir de la variabilidad, la interacción física, biológica y cultural en la que se desarrolla e interactúa frente a su realidad cotidiana, debe construir y resignificar todo un sistema de creencias sobre los miedos, prejuicios y temores que lo orillan a modificar la forma de ver, sentir y representar su cuerpo.

Por otro lado, debo considerar que cada informante tuvo formas distintas de explicar y representar su diagnóstico positivo a VIH, de acuerdo con las propuestas de Fitzpatrick (1990) también en estos casos las creencias de los informantes acerca del virus no eran necesariamente coincidentes con las interpretaciones del discurso médico y en ocasiones diferían por completo, ya que cada uno de ellos se enfrenta de manera diferencial sus preocupaciones cotidianas.

En todos los casos observé que el uso de la palabra VIH ha sido substituida por términos ambiguos y menos “ofensivos”. Así, para referirse a la infección del VIH, se usaban frases como “tener eso”, “este problema” o “estar así” fueron recurrentes a lo largo de la investigación. Esto me hace pensar que, aunque todos ellos se identifican como seropositivos, asumen la estigmatización de los conceptos VIH y SIDA pero se niegan a usarlos.

Por otra parte, cabe subrayar que aunque Árefy Nathán conocen las características y el tipo de enfermedades que ocasiona el virus del VIH, debido a la orientación que han obtenido sobre este tema en los centros de salud en los que han sido atendidos, ambos hacen referencia al desconocimiento del significado de las siglas VIH/SIDA ya que Nathán comenta:

“Al final de cuentas siempre me confundía porque le ponen VIH diagonal SIDA, siempre viene así, en las revistas o en la información yo siempre estaba así, incluso todavía sigo así con un poquito de duda.”

Por su parte, Áref lo representa como un virus inmundodescribiéndolo como el virus de la inmundancia humanaPor lo que se puede concluir que, al menos en este caso, se representa al virus del VIH con una categoría negativa imprimiéndole un valor de “repugnante, sucio e impúdico”.

Para los informantes de este estudio la infección de VIH no los convierte automáticamente en enfermos, si se identifican de esta forma es porque el medico “así lo decía”, sin embargo, ellos enfatizan no sentirse enfermos.

En este contexto, cabe subrayar que los primeros estigmatizadores con los que se enfrentaron los informantes, fueron del centro salud. En todos los casos observé la falta de tacto para abordar el tema durante las primeras consultas de los recién diagnosticados; situación que fue vivida como traumatizante por Jacobo y Eli.

Aunque parte integral de esta investigación era que el grupo de estudio se hubiera infectado debido a prácticas sexuales sin protección mecánica, se observó que no todos tuvieron una idea exacta de dónde y cuándo se infectaron, por lo que se concluye que en el caso de Nathán y Elihay tres posibles factores que son los principales causantes de la infección:

  1. Las constantes prácticas sexuales sin uso de condón (lo cual fue recurrente no sólo con ellos sino también con Jacobo y Áref).
  2. Las diferentes parejas sexuales con las que tenían contacto recurrentemente (aquí se incluye también a Jacobo).
  3. El consumo y abuso de bebidas alcohólicas durante sus encuentros sexuales.

En este sentido coincido con algunos autores (Clare 2002; Feijoo 2004), cuando comentan que una de las consecuencias más graves de las infecciones que se presentan hoy en día es debido a que los hombres jóvenes en general no hacen uso de protecciones mecánicas, ni procuran prácticas sexuales seguras, por lo que “se comportan como si la salud y la enfermedad, la contracepción y la paternidad responsable, fuera un asunto exclusivo de las mujeres” (Clare 2002: 113).

Así, se percibe que todos los informantes, al resignificar sus prácticas corporales cotidianas a partir de su diagnóstico como seropositivos, construyen un cambio de autopercepción que los hace modificar su identidad, convirtiéndose, en este caso, en una persona no sólo estigmatizada, sino también autoestigmatizada. Esto se puede ratificar cuando se observa que procuran mantener escondido su padecimiento.

Si uno de los objetivos primordiales de la antropología es el reconocimiento de la otredad, en estos cuatro estudios he podido ver que cada uno de los informantes viven de una forma diferente la infección con el virus del VIH, convirtiéndola, según sus representaciones y prácticas en un padecer, en donde el cuerpo es el territorio en el que se instalan los saberes, las experiencias, los hábitos, las costumbres y los valores morales resignificados a partir del diagnóstico como seropositivos.

Aún queda un largo y sinuoso camino por recorrer para comprender la problemática tan compleja de la infección por VIH, considero que la exploración a profundidad de la construcción de la identidad seropositiva por los grupos civiles de apoyo, los grupos familiares domésticos, de las parejas sexuales de los sujetos seropositivos, de los grupos médicos, tanto biomédicos como de las medicinas alternativas, así como fundamentalmente de las experiencias de las mujeres que viven con personas VIH positivas, permitirán conocer un abanico más amplio de esta fragmentada realidad.

Colaboración: Bernardo Robles. Antropólogo físico por la Escuela Nacional de la Antropología y de la Historia (ENAH), Ciudad de México. brwrdpiec@yahoo.com

ATRÁS: CÓMO SE VIVE EL VIH. ALGUNAS ANOTACIONES.

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